Celebración del Matrimonio

La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí vínculo de toda la vida fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados. Por la alianza matrimonial, un hombre y una mujer constituyen una íntima comunidad de vida y de amor. El sacramento del Matrimonio da a los esposos la gracia de amarse con el amor con que Cristo amó a su Iglesia; la gracia del sacramento perfecciona así el amor humano de los esposos, reafirma su unidad indisoluble y los santifica en el camino de la vida eterna.

El matrimonio se funda en la voluntad de darse mutua y definitivamente con el fin de vivir una alianza de amor fiel y fecundo.

Dado que el matrimonio establece a los cónyuges en un estado público de vida en la Iglesia, la celebración del mismo se hace ordinariamente de modo público, en el marco de una celebración litúrgica, ante el sacerdote (o el testigo cualificado de la Iglesia), los testigos y la asamblea de los fieles.

Las Celebraciones Matrimoniales se realizan los días …. Para reservar la fecha dirigirse a la Secretaría Parroquial con … de antelación.

 

El sacramento del matrimonio es un gran acto de fe y de amor: testimonia la valentía de creer en la belleza del acto creador de Dios y de vivir ese amor que impulsa a ir cada vez más allá, más allá de sí mismo y también más allá de la familia misma. La vocación cristiana a amar sin reservas y sin medida es lo que, con la gracia de Cristo, está en la base también del libre consentimiento que constituye el matrimonio. Papa Francisco, Audiencia General. (6 de mayo de 2015)